viernes, 9 de noviembre de 2012

Noticia: Hallan en Stonehenge un juguete del niño prehistórico

Stonehenge es  uno de los lugares más misteriosos de nuestro planeta. Y esta aseveración está totalmente justificada. Las hipótesis en torno a Stonehenge son incontables, y si hace unos meses se lo creía una necrópolis, más recientemente se trajo a colación su uso como centro de sanación, y ahora como un centro de cremación, lo cual no hace más que distorsionar la polémica volviéndola un caldo de hipótesis sin contrastación.

En medio de toda esta guerra de conclusiones respecto a la utilización de Stonehenge, un grupo de arqueólogos liderados por el prestigioso Dennis Price han encontrado una roca que puede considerarse un hallazgo sin mucha importancia de acuerdo con los niveles de discusión de Stonehenge existentes, pero que me pareció interesante hacer referencia a él.
Se trata de un juguete del hombre prehistórico que habitó Stonehenge, que fue hallado en una de las tumbas infantiles diseminadas en el territorio del complejo. Se cree que tiene unos 2.500 años de antigüedad, y que por lo tanto se enmarca en el período Neolítico (en el que se enmarca el yacimiento de Stonehenge), y simula ser un erizo tallado en piedra.

Fuente: http://www.ojocientifico.com/2008/10/09/hallan-en-stonehenge-un-juguete-del-nino-prehistorico



Video: la Eva Mitocondrial


El Hombre Neandertal

Hace justo 150 años que se descubrieron los primeros fósiles de humanos que acabarían siendo reconocidos como no pertenecientes a nuestra especie. En efecto, en agosto de 1856 unos canteranos procedieron a la voladura de rocas calizas en la cueva Feldhofer, muy cerca de Dusseldorf (Alemania), cuando observaron que entre los restos estaba la parte superior de un cráneo (la calota o calvaria), así como restos de otras partes del esqueleto postcraneal. Los recogieron y se los enseñaron a uno de los propietarios de la cantera, Wilhelm Beckershoff; quien, pensando que podría tratarse de huesos fosilizados de algún oso prehistórico se los regaló a un profesor local de ciencias naturales: Johann Karl Fuhlrott. Éste enseguida se dio cuenta de que eran humanos. Fuhlrott decidió enseñar estos restos a un reputado especialista: Hermann Schaaffhausen (profesor de anatomía de la Universidad de Bonn). Schaaffhausen afirmó que debían pertenecer a una de las razas humanas más antiguas. Quizás pudo ser un bárbaro que vivió en el norte de Alemania unos cuantos miles de años atrás, antes de la llegada de las tribus celtas y germanas.

Sin embargo, hoy sabemos que, de hecho, en 1829 se habían descubierto varios restos humanos en la localidad belga de Engis. Entre ellos había uno, Engis 2, que pertenecía a un humano del mismo tipo del hallado en la cueva Feldhofer. En 1848, en la cantera de Forbes, en Gibraltar, se encontraron más fósiles con esta morfología tan peculiar; se trataba de un cráneo de mujer.

La idea de que la humanidad había sido creada hacía poco más de 6000 años estaba fuertemente arraigada en la mentalidad de la época, incluida la comunidad científica. En 1858, dos años después del descubrimiento de los restos humanos de Feldhofer, se calculó que debía tener una antiguedad de unos 30.000 años. Por lo que cabía suponer que la humanidad era más antigua de lo que se había previsto.

Sin embargo, el gran cambio conceptual se produjo al año siguiente, cuando Charles Darwin publicó su célebre obra: El Origen de las Especies a través de la Selección Natural. Uno de los grandes méritos de su libro consistió en abrir el camino que popularizaría y enraizaría (tanto en la comunidad científica como en la sociedad) la idea de que las especies actualmente vivientes existían gracias a que habían evolucionado a partir de especies anteriores extintas; y a éstas, a su vez, les habría sucedido el mismo esquema. Así hasta llegar a un primer ser viviente que sería el antepasado biológico común de todos los vivientes posteriores incluidos nosotros.

sábado, 27 de octubre de 2012

Noticia: Encuentran la huella humana más antigua



Los yacimientos de Turkana Oriental en Kenia han sido objeto de hallazgos arqueológicos notablemente significativos desde la segunda mitad del siglo XX hasta el día de hoy. Especialmente en el día de hoy, pues en uno de los sitios que componen este yacimiento, Ileret, se ha encontrado la huella del género homo más antigua.



Publicando el descubrimiento en la revista Science, los investigadores que trabajan en el yacimiento han dado a conocer esta huella atribuida a Homo Erectus, la cual se ha datado en 1.5 millones de años, tan sólo 100.000 años después de la aparición de esta especie, que conoció sus primeros ejemplares hace 1.6 millones de años.

En Ileret los arqueólogos identificaron dos capas datadas con un intervalo de 10.000 años entre sí, cada una con huellas impresas y separadas por cinco metros de profundidad la una de la otra. Las más profundas (y por lo tanto las más antiguas) muestran un ejemplar perfectamente detallado de huella de Homo Erectus, la cual apreciamos a continuación.

En la huella pueden apreciarse las características de una locomoción bípeda ya consolidada, con un arco pronunciado, dedos de los pies cortos y alineados y un talón que servía de apoyo, todos rasgos típicos del bipedismo propio de los humanos modernos.

La primera manifestación definida de andar bípedo se dio en los ejemplares Erectus, sucesores del Homo Habilis, primer ejemplar del género homo que, sin embargo, mantenía un bipedismo aun del todo desarrollado.

Esta huella, sin embargo, no es la huella de homínido más antigua. Ese título corresponde con huellas datadas en 3.7 millones de años y atribuidas a otra familia perteneciente al género Homo pero anterior a él y extinta, la australopitecina, concretamente a un ejemplar de la especie Australopitecus afarensis que fue encontrado en el yacimiento de Laetoli (Tanzania) en 1978.

Fuente:
http://www.ojocientifico.com/2009/02/27/encuentran-la-huella-humana-mas-antigua

Video: El Homo Sapiens y la conquista de la Tierra


Las herramientas de piedra y el fuego

 
Las armas y utensilios que existen en este período en que el hombre fue ante todo un cazador, son muy toscas. Además de tallar la piedra, el hombre aprendió a aprovechar los huesos para hacer agujas, puntas de lanzas y arpones.

Los artefactos humanos más antiguos que se conocen son las hachas manuales de piedra encontradas en África, en el este de Asia y en Europa. Datan, aproximadamente, del 250.000 a.C., y sirven para definir el comienzo de la edad de piedra. Los primeros fabricantes de herramientas fueron grupos nómadas de cazadores que usaban las caras afiladas de la piedra para cortar su comida y fabricar ropa y tiendas. Alrededor del 100.000 a.C., las cuevas de los ancestros homínidos de los hombres modernos contenían hachas ovaladas, rascadores, cuchillos y otros instrumentos de piedra que indicaban que el hacha de mano original se había convertido en una herramienta para fabricar otras herramientas.

El más importante descubrimiento realizado por el hombre en el Paleolítico fue el fuego; primero lo tomó de la naturaleza y luego lo produjo por sí mismo. Alrededor de una hoguera se podía enfrentar el frío, cocinar los alimentos y ahuyentar a los animales.
Golpeando piedras contra piritas para producir chispas es posible encender fuego y liberarse de la necesidad de mantener los fuegos obtenidos de fuentes naturales. Además de los beneficios obvios de la luz y el calor, el fuego también se usó para cocer cacharros de arcilla, fabricando recipientes resistentes que podían utilizarse para cocinar cereales y para la infusión y la fermentación.



Noticia: Encuentran a la familia más antigua de toda la historia




Los enterramientos funerarios son, por lejos, uno de los lugares que más información contienen para los arqueólogos. Las posiciones de los cadáveres, los elementos materiales simbólicos con ellos, la presencia de animales… todos estos elementos dan información de los huesos del enterramiento, siendo posible así inferir de qué clase de individuos se trata.
Combinando todos estos elementos, un numeroso grupo de arqueólogos de diversas nacionalidades ha llegado a la conclusión de que han encontrado la familia más antigua conocida hasta hoy. Ésta se encuentra enterrada en un yacimiento de Eulau (Alemania), y cuenta 4.600 años de antigüedad.

Se trata de una madre, un padre y dos hermanos varones, quienes tenían entre 35 y 50 años, entre 40 y 60 y 4 y 8 respectivamente.
El sitio funerario se encuentra en una necrópolis del neolítico, la cual tiene enterrados a otros nueve especímenes. Analizando los restos óseos, los investigadores han llegado a la conclusión de que por las fracturas y marcas en los cadáveres, todos padecieron muertes violentas en una tragedia de la edad  prehistórica, tal vez ocasionada en actividades de caza.

Esta familia no es la primera que se encuentra en arqueología, pero el propio Wolfgang Haak de la Universidad de Adelaida, líder principal de la investigación es claro: “Según nuestros registros, se trata de la prueba genética molecular más antigua de una célula familiar”.

Fuente: http://www.ojocientifico.com/2008/11/19/encuentran-a-la-familia-mas-antigua-de-toda-la-historia